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3 de May de 2018

El sector de la Salud y su millón de profesionales en España

En 2018 nos encaminamos hacia los 20 millones de trabajadores en España, siendo el millón correspondiente al sector salud, un 5% de toda la fuerza laboral. Uno de cada 20 trabajadores supone un porcentaje muy alto, y ello se explica porque se trata de una atracción vocacional en la inmensa mayoría de los casos. La fuerte vocación que se detecta entre sus profesionales es una característica que no presentan otros muchos sectores.

¿Y qué empleos existen en este sector tan amplio? Pues virtualmente, empleos de todo tipo: desde muy vinculados al paciente -científicos y médicos- y a la Sanidad hasta bastante técnicos, con la característica de que todos sin excepción son muy especializados.

Total Mujeres Hombres
Enfermeros 291.848 246.040 45.808
Médicos 247.974 123.366 124.608
Farmacéuticos 71.119 50.982 20.137
Dentistas 35.716 19.654 16.062
Veterinarios 31.961 15.299 16.662
Psicólogos 27.030 22.027 5.003
Fisioterapeutas 48.173 31.806 16.367
Ópticos-optometristas 16.882 11.173 5.709
Logopedas 8.681 8.145 536
Protésicos dentales 7.164 1.992 5.172
Podólogos 7.040 4.202 2.838
Matronas 4.667 4.387 280
Dietistas-nutricionistas 3.361 2.950 411
Terapeutas ocupacionales 3.080 2.808 272
804.696 544.831 259.865

Profesionales sanitarios colegiados en España. Datos del INE y ESCRI para 2016.

Recordemos que la OMS define la salud como el bienestar físico, mental y social, por lo que la cifra hasta el millón de empleos se redondea cómodamente con Auxiliares, dependencia, personal no estrictamente sanitario y también con Biólogos, Químicos, Ingenieros, etc. que trabajan en I+D+i en desarrollos de todo tipo de innovaciones sanitarias, desde fármacos biotecnológicos, diagnóstico in-vitro, equipos médicos (Medtech), Salud Digital (App’s, chatbots, wearables, plataformas, etc.)

Algunas tendencias.

Una muy obvia es que el empleo en este sector crece de manera sostenida. ¿Por qué? Entre otros factores, porque la demanda de salud crece hacia el infinito; generación tras generación consumimos más salud a lo largo de nuestra vida.

Si pensamos en nuestros bisabuelos a principios del siglo XX, en muchos casos sólo visitaban un médico para dar a luz o por enfermedades graves. No había vacunas, no era habitual visitar a un dentista o a un cirujano y no se gastaba dinero en alimentaciones especiales ni en Estética.

Además, el empleo crecerá porque, aunque es un sector susceptible -como todos- de que los humanos seamos sustituidos por máquinas, eso no va a ocurrir para todas las atenciones sanitarias. Por ejemplo, en Dependencia se pueden utilizar diversas tecnologías que ayudan u optimizan el proceso, pero al final, siempre habrá un humano asistiendo a otro humano.

Y, por otra parte, ya está asumido que el Estado no puede proveer todos los servicios a la población y ésta debe sufragar ciertos gastos en salud; cada vez más. Por ejemplo, tenemos asumido que el Dentista sea privado, pero también Ópticos, muchos Dietistas, o Fisioterapeutas, o Podólogos, etc.

Alta cualificación.

Como vemos en el cuadro 1 (que se puede consultar en el INE o en ESCRI para desglosar datos por provincias) los profesionales del sector están mayoritariamente colegiados, y eso implica haber superado un proceso de acreditación de la formación, y en muchos casos, también unas prácticas de especialización. En realidad, si alguien decide trabajar en el sector de la Salud debe tener en cuenta que una vez acreditado/a, el resto de su carrera profesional (lifelong learning) deberá hacer Formación Continuada, Cursos, Máster, Seminarios de actualización y similares.

Y ello porque es un sector con tres características específicas:

  • Innovación permanente. Este es uno de los sectores junto a la Aeronáutica donde más se invierte en I+D+i. Cada día, cada hora, se está descubriendo o inventando algo para mejorar nuestra salud actual o futura. Y ese algo, luego se comercializa.
  • Limitaciones regulatorias. Al tratarse de productos o equipos que actúan sobre la salud de las personas es un sector altamente regulado. Las autoridades sanitarias deben aprobar la utilización, la dosis, la comercialización, la seguridad, trazabilidad, etc.
  • El rol de la Prescripción. Al ser un sector con tan fuerte componente Científico-técnico, es imprescindible contar con un prescriptor, generalmente el médico, y a veces el farmacéutico, óptico, matrona, veterinario, etc.

Empleo público y privado.

El mayor empleador en el campo de la Salud es el sector público. Tanto a nivel nacional, de Comunidad Autónoma, Ayuntamientos, Agencias Regulatorias, etc. Esto es entendible desde que todas las regulaciones que hemos visto anteriormente deben ser implementadas por profesionales acreditados. Al estar traspasadas las competencias de Salud a las Comunidades Autónomas (SAS, Osakidetza, Sermas, ICS, etc.), sus oposiciones las convocan ellas.

Por parte del sector privado, la oferta es grande también con la Industria Farmacéutica tradicional como protagonista hegemónico. Emplea unos cuarenta mil trabajadores, con dos particularidades destacables: el 93% de los contratos son indefinidos, frente al 74% de la economía española, y que un 59% son titulados universitarios, frente al 42% de la media en España.

Y dentro del empleo privado, las funciones más solicitadas son las de Comercial, que han evolucionado hacia puestos más modernos, más transversales y llenos de contenido (aunque utilizando muchos anglicismos…) como KAM, Market Access, Business Intelligence, y otras más cercanas al Departamento Científico como Medical Science Liaison MSL y otros diversos.

(Articulo publicado originalmente en Empresas con Salud en Marzo 2018)